Archive for the ‘ poemas de Ana ’ Category

DESAHUCIO

DESAHUCIO

Fue el cansancio

o yo que sé.

Tal vez el asco

de tanta estafa al por mayor,

con seguro incluido,

(esa fianza salva-culos para ricos)

Hay Estados que propician

la pena de muerte inducida,

esa que no deja rastro institucional.

Fue la dignidad

si, eso fue tal vez,

el agotamiento,

la patada en la boca,

el miedo al desalojo,

(esa justicia para pobres).

Hay Estados que violentan,

eso si, dentro de la ley

esa que no deja rastro en sus conciencias.

Fue la ley,

la que apuntó con precisión,

la que ajustó el nudo,

la que le lanzó al vacío.

Ana Alcaraz

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No me hagas preguntas

No me hagas preguntas,

no tengo puertas

ni nada bajo llave.

Cuando suba la marea

sentiré el embate,

el golpe frío,

mis huecos inundados.

No me hagas preguntas,

hace tiempo

que solo soy deshielo.

ENTRA.

Si resistes mis corrientes

remolinos  y riadas,

tal vez descubras

en alguna orilla o recoveco

una porción de tierra firme.

Ana Alcaraz

Homenaje a José M.Aguado

JOSÉ M. AGUADO ESCULTOR  AMIGO Y MAESTRO

 

 

 

Reducido es el número de personas que componen el grupo de hombres fuego, que
con sus manos, con su voz, con su pensamiento o sus palabras son capaces de
crear vidas destinadas a la eternidad, un buen día ellos se van pero sus obras se
quedan. A este pequeño grupo perteneció José Pedro Martínez Aguado, escultor  natural del mundo que vino a nacer en Novallas
porque a lo largo de su vida utilizó sus manos para amar, hablar y gritar, para
construir la crónica de sus sentimientos, de sus pasiones y sus tormentos, para
crear esa extensa obra que recorrió grandes ciudades y que hoy le sobrevive. Para
aprender y vivir José M. Aguado eligió diferentes espacios pero volvió a su
patria donde instaló sus talleres (Zaragoza y Novallas)  y de donde partió para siempre el pasado 14 de
agosto, a esa edad en que la muerte debería estar prohibida.   “Líbreme Dios de las alabanzas, porque
entonces estaré muerto
”, sostenía José a menudo, no sabía entonces que él
jamás moriría. Por eso aquí y ahora no queremos ensalzar al hombre, sino al
maestro, al artista y amigo que vive y vivirá en sus “pajaricos” nacidos para
cantar, como cuando le invadía la felicidad,  y en sus “maternidades”, creadas para amar a
todas y a cada una de las mujeres que tan importantes han sido en su vida y en
sus “hombres populares” sentados a la mesa de las tabernas para charlar y
festejar o en sus “santos” construidos para reflexionar a cerca de la
naturaleza humana y divina, de las palabras de una larga infancia, de una vida transportada
a las formas de sus rostros angustiados, reflejo de las verdades que pocos osan
aceptar y que él no dejó de gritar a todo el que quiso escucharle. Pensamientos
y sentimientos atrapados en las ramas y raíces de sus olivos, no ya milenarios,
sino eternos gracias a su obra. Maderas y piedras inertes, revividas a través
de sus manos. Formas y emociones dispersas por el mundo y en cada uno de los corazones
de quienes han sabido ver en su obra la grandeza de un espíritu libre y
bohemio, de un hombre puro, comprometido con su tiempo, con su pueblo, con su
gente, con todo lo bello. Porque si Prometeo proporcionó el fuego a los
hombres, con su obra José nos regaló la belleza y  la comprensión de la naturaleza y como él,
fue castigado por los dioses, envidiosos de sus creaciones. Obra pública y
privada, tan larga y extensa que su relación nos llevaría toda otra vida. “Todo lo que veo y toco es fuente de mi
inspiración
”, así expresaba el propio José el modo sencillo en que nacían
sus obras, fácil es entonces suponer quién esculpirá a partir de ahora todas
las nubes del cielo.

Andrés J.Moreno. Artista de la asociación libre de artistas del Moncayo
ALAM

El próximo día 3 de septiembre a las 19 horas Sala Raíces Calle la Iglesianº 8 de Novallas (
Zaragoza) se celebrará un acto homenaje .

www.aguadoescultor.com

www.artistasdelmoncayo.com

A todas la mujeres que están bajo un amor mortal.

Emerger. foto: Ana Alcaraz

Emerger. foto: Ana Alcaraz

No te oí llegar,
por eso abría ventanas,
cantaba sin miedo,
alejaba  un mal sueño. 

No te oí llegar, por eso. 

Sin tí me crecían las alas
la vida, las ganas. 

No te oí llegar,
y atrapada en tus manos
me hice  pequeña,
te creció la furia, 
me brotaste muerta.

 Ana Alcaraz.

Antonio, mi padre

Madrugada en cuarto menguante,
tiempo de cerezas tardías.

En los altos edificios
arden algunas luces.

A intervalos
brillan los faros de los coches
que cruzan a gran velocidad
por la avenida.

Aquí dentro,
un blanco monocorde…
y burbujas de oxigeno escarchado
mientras siento tu último pulso.

El corazón se me vuelve celofán
cruje, se arruga….
…..y a velocidad de tiovivo en su máxima potencia
se escapa el tuyo,
no hay retorno.

El dolor todo lo tiembla
y no hay rincón donde parapetarse.

Todavía es dos mil cuatro y pico…….   papá

 

 

 

 

dibujo

Si te digo que soy de otro planeta
me tomarás por loca,
pero vivo entre los pliegues
de un desierto sin cuadricular. 

En los poros blanquecinos
de una arena arbórea
que surgió del agua. 

Me nutre la sombra maestra
de carbones y pigmentos
la mano creadora, la luz. 

Soy la posibilidad,
un secreto,
y  lo demás
está por inventar.

punto y aparte

Creo que a esta frase
le falta un punto
de partida.

Justo en el tiempo
de empaquetar horas muertas,
amaneceres supuestos,
palabras sueltas,
caricias al vacío,
silencios intermedios.

No sé si podrás llevarte todo,
si acaso no olvides
algo para el frío.